En Marea no pintan nada

“A los de En Marea nadie les firmó un cheque en blanco para que solo hicieran amigos en Madrid”.

Soy gallego hasta a la médula y será por eso por lo que me siento, otra vez, ninguneado y ultrajado, desde el centralismo, por una política plagada de imbéciles y oscuros que no nos entienden, no.

—– Para, para… ¿Serán ellos los imbéciles o seremos nosotros?

—– Pues… ¡Ya tengo mis dudas!

Verás. Es que nos han metido mucho rollo electoral estos chicos que prometían poner en marcha la política 3.0 y al final, mientras España sigue mareando la perdiz, Galicia se marea al embarcarse en una nueva aventura que acaba colocándonos a todos en el mismo sitio, como siempre.

Ni tenemos grupo parlamentario propio ni pintamos nada en las conversaciones de los pactos y ni siquiera hablan ya de nosotros en las tertulias. Incluso los corruptos del país son de poca monta, unos raterillos sin importancia que no salen en los telediarios.

—– Entonces… ¿Para qué subió la marea?

Beiras dijo estos días que era un “desfase” sin importancia el rechazo al paquete gallego en las negociaciones pro investidura de Sánchez, pero yo disiento de nuestro prócer. Yo no quiero que los diputados nacionalistas de mi país sean un simple anexo de Podemos, que para ese papel ya tenemos a los diputados socialistas y a los del PP. En Marea debe de negociar su voto al margen de Podemos, como los valencianos, sentados siempre a la mesa como grupo representativo que son de un antiguo reino.

—– Para eso les hemos elegido.

Cierto. Para que Galicia no solamente tenga voz sino también voto en un Parlamento en el que todo indica que, esta patria nuestra es, también ahora, “a esquencida”.

Pasó una vez en la Transición, en fechas que se escapan a mi memoria, que mientras Cataluña y Euskadi obtenían vía libre a su autogobierno, a Galicia se le aplicaban otros códigos. Los evitamos ocupando las calles de las siete grandes ciudades y luchando contra el “aldraxe” de la UCD, un partido al que borramos de nuestro mapa los gallegos y del mapa de España la mayor parte de los españoles.

A los de En Marea nadie les firmó un cheque un blanco para que solo hicieran amigos en Madrid. Más bien se les eligió para que denuncien el histórico ninguneo y los problemas actuales de nuestros sectores económicos y de nuestra sociedad de emigrantes y parados.

Si nadie los escucha… ¡Qué se compren unos altavoces y se pongan a cantarle las verdades aunque sea a los leones de las Cortes! Pero que hagan algo más que taconear por la cubierta de este barco a punto de sufrir otra tormenta electoral.

Imagen de Rodríguez, Xerardo

Rodríguez, Xerardo